
Seguridad privada

Fauna

Imaginarias

Este silencio de meses no es fruto del abandono, de la pereza o de una performance que busca homenajear al desaparecido Salinger. Hace unos meses me vi envuelto en un asunto muy extraño que puso en peligro mi vida. Una jugarreta casual y mortal que nació en Internet y que me llevó a una ciudad refugio para escritores en otro continente (otro día os contaré las aventuras y desventuras de alguien que escribe en castellano a la hora de encontrar un teclado con eñe de Urruña en un país del que, por el momento, no me dejan dar detalles).
Pues bien, todo empezó con una amenaza en mi correo electrónico: "Lo pagarás caro". Reconozco que me hizo gracia, "por fin un spam con algo de mala leche", pensé. Unos días después se repitió pero con un salto inquietante: "Vaklas, lo pagarás caro". Sin conocer aún el motivo de las amenazas, comencé a sentir miedo. Por último, un tercer mensaje incluía una prolija lista de insultos y el siguiente link: http://www.periodicoschile.com/chile/eroski+impuesto+revolucionario.html
En aquella página leí aterrado que alguien me había citado en un artículo en el que se relacionaba una conocida cadena de supermercados (Eroski) con la supuesta financiación de un grupo terrorista (ETA):
El truco es fácil. tan sencillo como invertir el importe 25 Ene 2005 Seamos serios por favor, Eroski se trata de una cadena de distribuicion de la banda terrorista para pagar el impuesto revolucionario, Publicado por Vaklas Eroski en 11:30 2 comentarios .. Las campanas de Urruña ·
Una rara fatalidad en la que también se vio involucrado mi compinche Odradek, pues conviene recordar que él firmó en este blog un lírico post titulado "Las campanas de Urruña".
El resto de esta historia se resume así: Interpol nos buscó un refugio en el que compartimos desayuno, comida y cena con el infeliz que dibujó las caricaturas de Mahoma. Hoy por fin me han dejado conectarme a Internet, y esto es lo que os puedo contar por el momento. Abrazos y besos,
Vaklas

Valga romper el silencio de estas semanas para recordar el fallecimiento de J.D. Salinger, uno de los pocos escritores que han sido capaces de imponer sus reglas: el libro se escribe, se publica y, después, se defiende solo. Lo demás es silencio.
La biografía de Salinger que hoy leemos en los periódicos resulta necesariamente esquemática. Alrededor de su silencio crecieron los rumores, la maledicencia, la pataleta de los que no pudieron hacer dinero a su costa.
De todo lo que he podido leer sobre el adiós de Salinger me ha gustado la relación que establece el escritor granadino Justo Navarro en El País entre el autor de El guardián entre el centeno y la obra de John Cage 4'33. Así que, subamos el volumen de los altavoces, y escuchémosla:

Noticia publicada el 9 de diciembre en El País:
Un espectador denuncia a un músico de jazz por no tocar jazz
Larry Ochs despertó ayer por la mañana tras una noche de pesadilla. Tras medio siglo en la primera línea del jazz más creativo, y próximo a su jubilación como músico en ejercicio, el fundador del influyente grupo Rova Quartet no se había visto en nada parecido a lo vivido la noche del lunes en una pequeña localidad castellana. Su concierto, que ponía el punto final al V Festival de Jazz de Sigüenza, a punto estuvo de ser cancelado manu militari por la autoridad competente. Motivo: la música del saxofonista, a juicio de un espectador y sus acompañantes, no era jazz sino "música contemporánea", género que el denunciante tiene "contraindicado psicológicamente" por prescripción facultativa. Así consta en la hoja de reclamación cumplimentada en el lugar de los hechos, previa a la denuncia.
La que se formó fue de órdago, con la presencia de dos números de la Guardia Civil. Medió hasta el requerimiento del munícipe de la ciudad, presente en el acto.
Pero la cosa no acabó ahí, puesto que un guardia civil, tal vez sobrado de conocimientos sobre la materia, sometió la música de Ochs a una suerte de juicio sumarísimo. Lo más sorprendente es que llegó a una conclusión coincidente con la del denunciante: la música del saxofonista no es jazz.
La sesión se fue así en un ir y venir de los implicados, ante el estupor de los intérpretes, que a duras penas podían explicarse el espectáculo que se les ofrecía. "Yo creía haberlo visto todo", declaró después Ochs, "pero es obvio que estaba equivocado".
("A veces nos quedamos fuera" creo que sería una traducción válida, la literal sería "a veces nos salimos". Se interprete como se interprete, este grupo se sale.)
Provem d’encaixar en escenes boniques,
En ports de diumenge farcits de gavines,
En grans sobretaules on els avis canten,
En nits vora el foc abraçats a una manta.
Es tracta de ser els simpàtics del barri,
Els que ballen i ballen fins que els músics parin
I irrompre arrogants lluint les millors gales
En discos amb dones amb feines estables.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, una tonteria de sobte ens indica que ens en sortim.
I, a vegades, una carambola de sobte ens demostra que ens en sortim.
Busquem quedar bé en el retaule magnífic
Dels que van pel món amb posat monolític
I afronten la vida mirant-la a la cara
I un dia, contents, compren flors a sa mare.
Intentem trampejar per ser persones dignes,
El pare modèlic que volen les filles,
El de la veu greu, el de la mà forta,
Que paga un vermut i que arregla una porta.
I després tancar els ulls i sentir el món en calma
I dos ocellets fent piu-piu dalt d’un arbre
Havent enllestit un gran epitafi
Que arranqui somriures a tots els que passin.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, una tonteria de sobte ens indica que ens en sortim.
I, a vegades, una carambola de sobte ens demostra que ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, ens en sortim.
I, a vegades, una tonteria de sobte ens indica que ens en sortim.
I, a vegades, se’ns baixa la verge i de sobte ens revela que ens en sortim.
I, a vegades, contra tot pronòstic una gran bestiesa capgira allò que crèiem lògic, tot fent evident,
Que per un moment,
Ens en sortim.
Lletra i música: Guillem Gisbert
(copiado de http://cat.bloctum.com/fletxa/2009/05/22/captatio-benevolentiae/)

La concesión a Kirmen Uribe del Premio Nacional de Narrativa 2009 ha causado un lamentable revuelo en el mundillo de las letras españolas. Al igual que cuando se lo llevó Unai Elorriaga en 2002, el hecho de que se trate de una novela escrita en euskera ha sido motivo suficiente para criticar al autor galardonado y al jurado. No he leído aún su novela, pero al autor "le sigo desde hace tiempo" (como diría aquella fenómena). Disfruté "hace tiempo" con un libro suyo de poemas que publicó Visor en una edición bilingüe: Mientras tanto dame la mano. Os dejo un poema magnífico: